domingo, 26 de enero de 2014

HASER INICIANDO EL AÑO

Enero 22 de 2014
Gabriel Janer Manila

Asistentes: Ginna, Marcelo, Natalia, Juan, Jorge y Mariapaz.

Después de contar a los nuevos asistentes la dinámica de trabajo de HaSer, empezamos a comentar la obra de Gabriel Janer Manila.

Marcelo nos habla de Daniel y las brujas salvajes, la historia de un joven que cuenta su vida momentos antes de ser cumplida su sentencia de muerte. Marcelo resalta la calidad de su narración.

Natalia y Jorge nos hablan de Los ríos de la luna, novela cuyo narrador es una rata de laboratorio llamada Genoveva que cuenta a otra, por medio de cartas, lo que vive en ese lugar, cómo experimentan con ella, los sufrimientos que padece y el maltrato al que es sometida. Natalia expresa su interés en la historia y el bello uso de las palabras. Jorge comenta que es una historia muy fuerte desarrollada con una gran calidad estilística.

Leemos un artículo corto titulado La verdad del arte que se encuentra en el link http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01350553157795500200680/ima0014.htm

Yo hablo de Han quemado el mar, novela que ya se había comentada en la sesión anterior y hago énfasis en las reflexiones en la obra de Janer Manila sobre el ser humano y sus relaciones.

Leemos juntos El caballo, una historia corta editada para niños que están iniciando su proceso de lectoescritura; se encuentra en la misma página el texto en dos tipos de fuente: cursiva y script mayúscula. En este libro se cuenta la historia de un pequeño cuyo padre es comerciante, quien al regresar de sus viajes siempre le trae un caballo de juguete. Juan destaca el uso de palabras que no son de uso frecuente en las historias para niños, yo comento mi descontento con la calidad de las imágenes.

Juan habla de Acuérdate de los dinosaurios, Ana María, la historia de una niña que se hace amiga de un vagabundo soñador con quien emprende una empresa. Juan resalta cómo el autor se traslada del plano de la realidad al de la imaginación en su narración.

Para terminar, se comenta la dificultad que existe en el momento de escoger los libros que se presentan a los niños y, después de narrar experiencias, se concluye que el mediador debe presentar libros que le gusten y partir de actividades corporales que lleven a los niños a disfrutar los textos.


Para las próximas sesiones, se propone que cada participante escoja una obra del autor y la presente a los demás asistentes. Además, que proponga preguntas para hacer al autor en el momento del encuentro.

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